Conciertos multitudinarios o cercania con el artista? He ahí el dilema.

Hoy me sorprendí al leer un comentario no muy amable de Chris Martin, vocalista de Coldplay.

“Los lugares chicos siempre huelen mal y los camarines son muy incómodos”.

http://salud.latercera.cl/contenido/661_224890_9.shtml

Mal olor? Incomodidad? Que rayos esta pasando?! Me quedé pasmada al leer esto, ya que son muchas las bandas o cantantes por solitario que han venido a Chile, o Latinoamerica en general, y esta es la primera vez, que por lo menos yo, leo algo sobre incomodidad o algo asi.

A Maroon 5 el 2008 y Oasis el 2009 tuve el placer de verlos en vivo, en un lugar pequeño, el Movistar Arena, que solo llena un quinto de lo que puede llenar el estadio Nacional, pero sin duda alguna, es un gusto saber que en Santiago tenemos un lugar como ese, especializado en eventos, y no que tengamos que ir a un estadio de futbol a ver un concierto.

Pienso todo lo contrario de lo que Coldplay ha querido hacer en su ultima gira, es mucho mejor para el publico un lugar pequeño, ya que el concierto toma un tinte mas intimo, más personalizado entre el artista y la gente. De los conciertos multitudinarios a los que he ido, el que más recuerdo es el de mi querido Robbie Williams, ya que en algunos momentos se me perdia totalmente del escenario, no sabía cual de todas las personitas que estaban en el escenario eran Robbie, hasta que veía una cosita que se movia de un extremo a otro, como un niño pequeño con ritalin, y oh! ese era Robbie.

Y si no lo recuerdo mal, la primera vez que Coldplay vino a Chile, se presentaron en un lugar pequeño, espacio riesco, en el 2007, presentando su album X&Y. No fuí por lo caro que cobraban, carísimo, la entrada más barata costaba más de 40.000. Porque no todas las bandas cobran lo que cobró Oasis!!! Por veinte humildes luquitas los tuve al frente mio!!! Definitivamente, ver a Liam y a Noel tan cerca, no tiene precio (de verdad no lo tiene, no es una metafora mastercard).

El problema que hizo que Chilito lindo saliera borrado de la lista de Coldplay, fué que no tenemos un estadio para su mega recital. El club hipico no es suficiente para Coldplay, a diferencia de Depeche mode y Metallica, y tampoco lo es el estadio de la Florida, en el que se presento Kiss. Teniendo al Estadio Nacional en reconstrucción, nos quedamos sin Coldplay.

En fin, con Coldplay, una de mis bandas favoritas fuera, al instante empiezo a soñar despierta con que bandas me gustaría ver en vivo. Kasabian y MGMT, que nunca han venido, wow, sería espectacular verlos, rogar para que vuelvan bandas como Travis o leyendas como Bob Dylan y Eric Clapton (aunque sé que esta retirado, pero por Dios, hubriera sido un regalo divino verlo cantar Layla, aunque fuera la versión acustica).

A causa de mi fanatismo Beatle, me encantaría ver a los jovencillos de Thenewno2, liderados por Dhani Harrison, sería genial que vinieran, a ver que tan conocidos son por estas latitudes, yo, feliz. Pero eso no es todo. Uno de los sueños más grandes de mi vida sería ver a Paul McCartney en vivo. Oh Dios! La vez que vino a Chile era muy chica, al igual que cuando vino Clapton, pero Paul!!! Sería la persona mas feliz del planeta si lo viera, si estubiera compartiendo tiempo y espacio con él en el momento en que interprete canciones como Back in the USSR, Helter Skelter o la version con ukelele de Something! El año pasado salio en un diario que habian rumores de una posible visita, en marzo, lo cual obiamente no va a ser en ese mes, pero por favor! Jebus, si me escuchas, trae a Paul antes de que se retire, o de que sea muy tarde para ver a un Beatle sobre un escenario!!!

Layla…

Habia una vez una hermosa joven llamada Pattie Boyd. Corria el año 1964, y esta linda modelo fue contratada para aparecer unos pocos segundos en una pelicula, llamada “A Hard day’s night”, protagonizada por la famosa banda The Beatles. Pero que tiene que ver esto con una canción de amor de Eric Clapton lanzada en 1970? Bueno, esto es solo el comienzo.

La gran potagonista de toda esta historia es Pattie Boyd. En el rodaje de “A hard day’s night” conoce a George Harrison, y el flechazo es instantaneo. Ambos jovenes, atractivos, talentosos. Pattie lo narra todo en su Biografía “Wonderful Tonight”.

“Cuando el tren llegó a Londres y terminó el rodaje, me quedé triste de que se acabara ese día tan mágico. Habia sido un verdadero placer y quería capturarlo para siempre. Como si George me hubiera leído el pensamiento, dijo: “¿Quieres casarte conmigo?”. Me reí, como me había reído de todas las bromas de los Beatles. Apenas me permití preguntarme por qué me lo había dicho o si lo decía de verdad. Luego dijo: “Bueno, si no te casas conmigo, ¿cenarías al menos conmigo esta noche?”.

Adorable, y si, se casaron. Pattie terminó con el novio que le impidió cenar con George esa noche, y se casaron en un frio invierno de 1966. Era el cuento de hadas perfecto, la prensa los consideraba la pareja perfecta, ella, la chica portada de revistas como Vougue, y él, uno de los Beatles, el Beatle tímido. Perfecto. Pattie cuenta en su libro que en un comienzo, todo era perfecto. Su vida cambió radicalmente. De una modelo corriendo por oportunidades, a una modelo codiciada por la moda.

Pero lo bueno a veces no dura para siempre. La relación con George se fue desgastando con el tiempo. Aparte del ultra conocido cambio espiritual de George, en el que toma como propia la religión y cultura hinduista con fanatismo, Pattie no lo seguía al mismo ritmo. A eso hay que sumarle las infidelidades de George, que, por mucho que al menos yo amo a George, él era humano, cometió errores en la vida, y las mujeres con las que engañó a Pattie comienzan desde una desconocida chica francesa, hasta la misma Maureen Starr, esposa de su amigo Ringo, lo cual pienso yo, fue la gota que revalsó el vaso.

Pattie se daba cuenta de que su matrimonio se hacia trizas en sus narices, sin embargo, ella no quería darse por vencida, decidiendose a luchar por su matrimonio. Sim embargo, en sus momentos de tristeza, ella encontraba consuelo con la persona menos indicada. Eric Clapton, uno de los mejores amigos de su esposo. Para Pattie, Eric era simplemente un amigo, quizas un confidente, pero para Eric, Pattie era el amor de su vida, y al darse cuenta de lo mucho que la amaba, y de que ella no iba a dejar a George por él, toda su creatividad da este increible fruto: Su canción Layla.

“Eric me llevó porque quería que escuchara una canción que había compuesto. Encendió la grabadora, subió el volumen y me hizo escuchar la canción más poderosa y conmovedora que yo había oído nunca. Era Layla, y trataba de un hombre que se enamora desesperadamente de una mujer que lo quiere, pero que no está libre. Eric había leido la historia en un libro que le había regalado un amigo en común […] Se titulaba La historia de Layla y Majnun, del escritor persa Nizami. Eric se había identificado con Majnun y estaba decidido a hacerme saber lo que sentía. Había escrito la canción en su casa y la había grabado en Miami con los Dominos”.

Más claro echarle agua. Calpton estaba enamoradísimo de Pattie, pero Pattie estaba casadísima con George. Vaya triangulo amoroso. El más famoso de la historia del Rock. Luego de escuchar Layla, Pattie vivió una incomoda situación, en la que tuvo que elegir con cual de los dos guitarristas quedarse. George fue el elegido, y el matrimonio a duras rastras duró tres años más. Luego de que Pattie decidiera dejar a George, solo bastó para que Eric se enterara y comenzaron a estar juntos, ahora no a escondidas, sino a la luz del día, Pattie acompañaba a Eric a sus giras, parrandas y a sus festines de droga y alcohol.

Se casaron, e incluso el mismo George fue a la fiesta, dando el hecho por pasado, con su nueva novia, Olivia Arias, con quien luego tendría su único hijo, Dhani Harrison, el único motivo por el que yo defiendo la separación de Pattie con George, porque para ser honesta, prefiero mil veces a George que a Eric, y prefiero mil veces más a Pattie que a Olivia, pero si Pattie y George se hubrieran quedado juntos, le habria sido imposible a George tener hijos, ya que Pattie era infertil. Una pena, pero esas son las cosas de la vida.

Pero otra vez, Pattie tuvo que lidiar con infidelidades, y con algó aún peor que un fanatismo Krishna: las constantes adicciones de Eric, que lo tuvieron al borde de la muerte. Se separaron a fines de los 80’s. Se podria haber desvanecido el amor que Eric sentía por Pattie, pero lo que nunca podrá desvanancerse será la increible canción que le compuso. En los 90’s, Eric lanzó una verción unplugged de Layla, alcanzando también gran exito, sin embargo, la gran Layla es la versión original, desesperante, desgarradora, pero encantadora a la vez.

What’ll you do when you get lonely
And nobody’s waiting by your side?
You’ve been running and hiding much too long.
You know it’s just your foolish pride.

Layla, you’ve got me on my knees.
Layla, I’m begging, darling please.
Layla, darling won’t you ease my worried mind.

I tried to give you consolation
When your old man had let you down.
Like a fool, I fell in love with you,
Turned my whole world upside down.

Layla, you’ve got me on my knees.
Layla, I’m begging, darling please.
Layla, darling won’t you ease my worried mind.

Let’s make the best of the situation
Before I finally go insane.
Please don’t say we’ll never find a way
And tell me all my love’s in vain.

Layla, you’ve got me on my knees.
Layla, I’m begging, darling please.
Layla, darling won’t you ease my worried mind.

George, mi Beatle…

Por más que trato de esforzarme en recordar, no puedo dar con alguna fecha exacta en la que George pasó de ser solo un Beatle a ser mi Beatle. Siempre me han gustado The Beatles, mi primer recuerdo de ellos lo tengo desde una edad desconocida, en la que le preguntaba a mi mamá porque me gustaba tanto la canción Yellow Submarine, y no encontraba respuestas. Mi mamá me decía que a lo mejor fue escrita para niños, y que por eso me gustaba tanto, porque para mi, Yellow Submarine era realmente adictiva, no entendia porque esos ruidos extraños de fondo, esos gritos de marinos y sonidos de taberna. En fin, ese es mi primer recuerdo Beatle.

Siempre supe que existía John Lennon, que era como el “lider” de los Beatles y que un loco lo habia matado. Punto. En la cultura en la que vivimos uno nace sabiendo eso. Después estaba el “segundo” Beatle, que era Paul McCartney. Y eso era todo lo que sabía, en realidad lo que todo el mundo sabe. Luego de ver millones de veces los Simpsons, me di cuenta que el amor platónico de Marge era un Beatle, Ringo. Y si one and one and one is three, donde esta George?

Mi primer vago recuerdo de George es de una mañana, cuando mi mamá me iba a dejar al colegio y siempre hablabamos de algo en el auto, y yo algo recuerdo de haberle preguntado cuantos Beatles seguían vivos, creo que en mi subconciente estaba la noticia de la muerte de George, pero dificilmente puedo recordarlo. Fué en el 2001, yo tenía sólo 11 años, pero lo que me da lata conmigo misma, es que en septiembre de ese año fueron los atentados a las torres gemelas, y lo recuerdo todo perfectamente, porque no puedo recordar el fallecimiento de George? Es que apenas lo conocía, es obio que no lo recuerde. Ese mismo año le regalé a mi mamá el album “One”, y durante años pasé escuchando canciones como “Hello, Goodbye”, “Hard day’s night” o mi adorada “Something” pensando que eran solo canciones viejas, y ya.

Como a los 17, cuando por fin tuve mi notebook, comenzé a bajar música como loca, y The Beatles volvieron a mi memoria, como un poco de sasón de buena música, descargando las típicas que todo el mundo conoce. Pero les fuí tomando el gusto, como cuando me como el primer cuadradito de  una barra de chocolate. Por más que  lucho conmigo misma, no puedo parar hasta comerme la barra entera. Así me pasó con The Beatles. No pude simplemente escuchar realmente solo un par de canciones. No pude parar, y hasta el dia de hoy, no puedo parar.

Una vez que me declaré a mi misma aprendíz de Beatlemaníaca, llegó la hora de decidir cual de los cuatro Beatles era mi favorito. Si me hubriran preguntado antés, hubrira dicho John, porque era el más hippie, porque murió injustamente y porque cantó Imagine, y, aún estando de acuerdo con esas razones, mi Beatle favorito es George. Por que? En un principio, porque no es el que todo el mundo ama, y por lo general, me gustan las cosas que a muy pocas personas les gusta o conocen, George cumple esa característica perfectamente, es el Beatle silencioso, el acompañante de “Lennon-McCartney”, si hasta Frank Sinatra le quitó credito, cuando dijo que Something era su composición Lennon-McCartney favorita.

Listo! Habia encontrado a mi favorito, ahora tenia que empesar a averiguar quien era este misterioso hombre, con esa mirada profunda, melancolica, con esos pomulos prominentes, y, en su epoca mas hippie, con esa barba y ese pelo largo, con su collar Hare Krishna en el cuello.

Las canciones que conocía de George en solitario eran “My Sweet Lord”, en la cual habla de Dios, pero no de como al menos yo tengo la imagen de Dios, ya que su Sweet Lord es Krishna, no el Dios que yo pensaba, ese Dios al que le rezo cada noche el padre nuestro, no, al Dios que George le canta es el que vino a la tierra con una hermosura perfecta, el que dice que no comamos carne y que nos levantemos a las 4 de la mañana para rezarle, A ese Dios, desconocido en esa época en occidente, le canta George, para en el estribillo incluir abiertamente el mantra Hare Krishna, algo así como el padre nuestro, solo que es el mantra más importante, y es para Krishna. Nunca pensé que cuando cantaba Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare, en realidad, estaba rezando. Y es que esa era la intención de George, ya que en el libro “George Harrison y el mantra” él explica que lo que buscaba era que no diferenciaramos Aleluya de Hare Krishna, y simplemente cantaramos. Hermoso.

Y así empesé a buscar más y más canciones, llegando a “Give me love”, “All things must pass”, “Got my mind set on you”, y enamorarme aún más de las canciones que escribió en su época de Beatle, como “While my guitar gently weeps”, “Here comes the sun” y mi adoradísima “Something”, que aunque nunca lo reconoció, esoty más que segura que su musa inspiradora fue Pattie Boyd.

Luego empezó mi etapa de: Oh por Dios que guapo era! Y es que es cierto! De los cuatro, para mi lejos el más atractivo. Y que alegría me da ver que hay alguien que sigue sus pasos, Dhani, es guapisimo! E increiblemente parecido a George. Es igual! Al ver las peliculas que hicieron, “A hard day’s night”, “Help”, “Magical Mystery tour” y la triste “Let it be”, más me encanté con George.

En el invierno del año que recién pasó, me compré su disco recopilatorio “Let it roll”, y ahi me di cuenta de que conocía mucho menos de lo que pensaba de George. Pero hasta el dia de hoy trato de remendar eso. Solo ahi me di cuenta que habia escuchado “Blow away” y “All those years ago” un millón de veces, y que nunca pensé que era él el que cantaba esas caniones. Ya en la primavera, por fin pude ver el “Concert for Bangladesh” y el “Concert for George” y que puedo decir, espectaculares! El “Concert for Bangladesh”, hermoso, el primer concierto de beneficiencia, y fue planeado por George. La idea surgió de la preocupación que le manifestó a George su amigo Ravi Shankar por la gran hambruna que existía en esa época en la naciente nación de Bangladesh. Unas llamadas bastaron para tener el que, a mi gusto personal, es uno de los mejores conciertos de la historia del Rock, teniendo en un mismo escenario no solo a George, sino que tambien a Eric Clapton, Bob Dylan, Billy Preston, Leon Rusell y Ringo Starr. Increible, pero cierto. Algo similar pasó en noviembre del 2002, cuando todos lamentaban el primer aniversario del fallecimiento de George, pero dudo que George hubriera querido ser recordado con tristeza, y creo que lo mismo pensaron su familia y amigos, asique se hizo el “Concert for George” en el cual, sus amigos de siempre lo recuerdan, interpretando sus canciones. Eric Clapton, Ringo Starr, Billy Preston y Ravi Shankar se repiten el plato, mientras que Paul McCartney, Jeff Lyne, Tom Petty, Joe Brown, los Monty Python, además de su hermoso hijo Dhani se les suman. Hermoso espectaculo, emotivo hasta llegar a las lagrimas, cuando Joe Brown toma su ukelele para interpretar “I’ll see you in my dreams”, mientras petalos rojos y amarillos caen desde el techo, con una fotografía hermosa de George de fondo, ya no se pueden contener las lagrimas.

Algo más que agregar? Mucho, nunca podria poner punto final a algo relacionado con George, o con The Beatles, pero por ahora digo Adios. Y como dice la canción, George, I’ll see you in my dreams…